Clínica Valdez

Clínica Valdez Mérida, Yucatán La Clínica Valdez nace como un proyecto diseñado para una profesional dedicada al área de la cosmetología. Desde el inicio, el objetivo fue crear un espacio funcional y privado que permitiera desarrollar diferentes tratamientos en un ambiente tranquilo, ordenado y elegante. El programa arquitectónico se resolvió en un solo nivel, incorporando una recepción, tres consultorios y una sala de espera. Para otorgar jerarquía al acceso y al área pública del proyecto, se planteó una doble altura en el vestíbulo principal. Este espacio no solo aporta amplitud y presencia al interior, sino que también permite contemplar una futura ampliación hacia un segundo nivel mediante la incorporación de una escalera. La fachada se concibe como un elemento completamente introspectivo. Debido a su orientación hacia el poniente, una condición particularmente exigente en el clima de Mérida. Se optó por cerrar el proyecto hacia el exterior, permitiendo que la experiencia arquitectónica se desarrolle principalmente hacia el interior. La composición de la fachada se resuelve a través de tres materiales principales: muros de pintura blanca, piedra rajuela de la región y una puerta principal en tono café que marca el acceso. Una serie de volúmenes sobresalientes organiza los espacios interiores y genera una lectura clara del proyecto. Estos volúmenes también permiten crear patios y aperturas superiores sin cubierta, que provocan un interesante juego de luces y sombras a lo largo del día, permitiendo que el recorrido interior esté acompañado por el movimiento natural del sol.La Clínica Valdez propone así una arquitectura sobria e introspectiva, donde la luz, la materialidad y la escala del espacio construyen una atmósfera pensada para la calma, la privacidad y el bienestar. Esaú Camelo Writer & Blogger Clínica Valdez Mérida, Yucatán La Clínica Valdez nace como un proyecto diseñado para una profesional dedicada al área de la cosmetología. Desde el inicio, el objetivo fue crear un espacio funcional y privado que permitiera desarrollar diferentes tratamientos en un ambiente tranquilo, ordenado y elegante. El programa arquitectónico se resolvió en un solo nivel, incorporando una recepción, tres consultorios y una sala de espera. Para otorgar jerarquía al acceso y al área pública del proyecto, se planteó una doble altura en el vestíbulo principal. Este espacio no solo aporta amplitud y presencia al interior, sino que también permite contemplar una futura ampliación hacia un segundo nivel mediante la incorporación de una escalera. La fachada se concibe como un elemento completamente introspectivo. Debido a su orientación hacia el poniente, una condición particularmente exigente en el clima de Mérida. Se optó por cerrar el proyecto hacia el exterior, permitiendo que la experiencia arquitectónica se desarrolle principalmente hacia el interior. La composición de la fachada se resuelve a través de tres materiales principales: muros de pintura blanca, piedra rajuela de la región y una puerta principal en tono café que marca el acceso. Una serie de volúmenes sobresalientes organiza los espacios interiores y genera una lectura clara del proyecto. Estos volúmenes también permiten crear patios y aperturas superiores sin cubierta, que provocan un interesante juego de luces y sombras a lo largo del día, permitiendo que el recorrido interior esté acompañado por el movimiento natural del sol.La Clínica Valdez propone así una arquitectura sobria e introspectiva, donde la luz, la materialidad y la escala del espacio construyen una atmósfera pensada para la calma, la privacidad y el bienestar. Esaú Camelo Writer & Blogger Esaú Camelostillframestudio.mx
Hotel boutique 65

Hotel boutique 65 Concebido como un hotel boutique en el corazón del centro histórico de Mérida, este proyecto propone la recuperación y transformación de una antigua fábrica y bodega de cerámica construida en la década de los años 50, ubicada sobre la calle 65. La intervención parte de la idea de rescatar la memoria del lugar y reinterpretarla a través de una arquitectura que dialoga con el pasado mientras integra nuevos espacios de hospitalidad. Siguiendo los lineamientos establecidos por el INAH, el proyecto inicia con la restauración de la primera crujía del inmueble. En esta zona se conservan elementos originales que definen su carácter histórico: muros de gran espesor, alturas interiores de aproximadamente 4.5 metros, pisos de pasta, puertas de gran formato y vestigios de antiguas pinturas murales. Estos elementos se integran cuidadosamente para preservar la esencia arquitectónica del edificio. La propuesta incorpora materiales tradicionales de la región que refuerzan la identidad local del proyecto. Acabados en chukum, muros revestidos con piedra chapa, carpinterías en maderas tropicales y pisos de pasta aportan textura, color y profundidad a los espacios. A su vez, la vegetación yucateca y la presencia de árboles en patios y terrazas generan microclimas naturales que ayudan a refrescar el ambiente y conectan la arquitectura con el paisaje tropical de Mérida. Al avanzar hacia el interior del terreno se descubre la estructura original de la antigua fábrica, sostenida por trabes y columnas que marcan el ritmo espacial del proyecto. En esta área se desarrollan nuevas zonas sociales como cocinas, comedores y terrazas que funcionan como espacios de convivencia para los huéspedes. En la parte posterior del predio, una piscina longitudinal articula las áreas sociales con las habitaciones del hotel, creando una transición entre arquitectura, agua y vegetación. Nuestra manera de entender la arquitectura siempre parte del lugar. Cada proyecto es una oportunidad para escuchar el sitio, comprender su historia, su clima, sus materiales y su forma de habitar. Diseñar en Mérida implica considerar la luz intensa del trópico, la ventilación natural, la relación entre interiores y patios, así como el uso de materiales locales que han sido probados por generaciones. Creemos que la arquitectura no debe imponerse al contexto, sino dialogar con él, integrando tradición, técnica constructiva y una visión contemporánea que permita que los espacios evolucionen con el tiempo. Esaú Camelo Writer & Blogger Hotel boutique 65 Concebido como un hotel boutique en el corazón del centro histórico de Mérida, este proyecto propone la recuperación y transformación de una antigua fábrica y bodega de cerámica construida en la década de los años 50, ubicada sobre la calle 65. La intervención parte de la idea de rescatar la memoria del lugar y reinterpretarla a través de una arquitectura que dialoga con el pasado mientras integra nuevos espacios de hospitalidad. Siguiendo los lineamientos establecidos por el INAH, el proyecto inicia con la restauración de la primera crujía del inmueble. En esta zona se conservan elementos originales que definen su carácter histórico: muros de gran espesor, alturas interiores de aproximadamente 4.5 metros, pisos de pasta, puertas de gran formato y vestigios de antiguas pinturas murales. Estos elementos se integran cuidadosamente para preservar la esencia arquitectónica del edificio. La propuesta incorpora materiales tradicionales de la región que refuerzan la identidad local del proyecto. Acabados en chukum, muros revestidos con piedra chapa, carpinterías en maderas tropicales y pisos de pasta aportan textura, color y profundidad a los espacios. A su vez, la vegetación yucateca y la presencia de árboles en patios y terrazas generan microclimas naturales que ayudan a refrescar el ambiente y conectan la arquitectura con el paisaje tropical de Mérida. Al avanzar hacia el interior del terreno se descubre la estructura original de la antigua fábrica, sostenida por trabes y columnas que marcan el ritmo espacial del proyecto. En esta área se desarrollan nuevas zonas sociales como cocinas, comedores y terrazas que funcionan como espacios de convivencia para los huéspedes. En la parte posterior del predio, una piscina longitudinal articula las áreas sociales con las habitaciones del hotel, creando una transición entre arquitectura, agua y vegetación. Nuestra manera de entender la arquitectura siempre parte del lugar. Cada proyecto es una oportunidad para escuchar el sitio, comprender su historia, su clima, sus materiales y su forma de habitar. Diseñar en Mérida implica considerar la luz intensa del trópico, la ventilación natural, la relación entre interiores y patios, así como el uso de materiales locales que han sido probados por generaciones. Creemos que la arquitectura no debe imponerse al contexto, sino dialogar con él, integrando tradición, técnica constructiva y una visión contemporánea que permita que los espacios evolucionen con el tiempo. Esaú Camelo Writer & Blogger Esaú Camelostillframestudio.mx