






Casa Grande
Casa Grande y Casa Estudio son dos proyectos diseñados para convivir entre sí, entendiendo la arquitectura no únicamente como un espacio habitable, sino como una propuesta pensada para acompañar diferentes etapas de vida. Ambas casas pertenecen al mismo propietario y se desarrollan una junto a la otra, creando una relación funcional, visual y espacial entre arquitectura, arte y vivienda.
La intención principal del proyecto fue diseñar una Casa Grande para habitar en la etapa actual de vida de los clientes, una pareja de americanos que buscaban espacios amplios, cálidos y llenos de personalidad; mientras que Casa Estudio funciona actualmente como un espacio multifuncional relacionado con el arte, pensado a futuro como una vivienda más compacta y privada. Esta relación entre ambas construcciones permite que el proyecto evolucione con el tiempo sin perder funcionalidad ni conexión entre los espacios.
Formalmente, Casa Grande retoma elementos de la arquitectura regional yucateca reinterpretados bajo una visión contemporánea. Los arcos se convierten en parte importante del lenguaje arquitectónico, aportando profundidad, sombra y una transición más suave entre espacios interiores y exteriores. La intención fue regionalizar la arquitectura sin perder modernidad, mezclando materiales tradicionales con una estética limpia y atemporal.
En el interior, los pisos de pasta, las puertas y ventanas de madera dura de cedro, las piedras de río y las diferentes texturas en muros y baños fueron seleccionados cuidadosamente para generar una identidad propia en cada espacio. Los baños integran jardines interiores y entradas de luz natural buscando crear una experiencia más cálida y sensorial, donde la vegetación y los materiales naturales forman parte del diseño cotidiano.
La casa fue pensada bajo una mezcla de colores mexicanos y decoración americana, logrando una arquitectura que se siente tropical, elegante y habitable al mismo tiempo. Cada espacio busca transmitir calidez mediante materiales honestos, iluminación natural y una relación constante con patios, terrazas y áreas verdes.
Funcionalmente, la propuesta gira alrededor de la integración entre sala, comedor y cocina, creando un espacio social completamente abierto y conectado visualmente. La gran cocina integral funciona como remate visual principal desde el acceso y las áreas sociales, convirtiéndose en el corazón de la vivienda y en un punto de convivencia constante.
Las dos recámaras en planta baja permiten una funcionalidad cómoda y accesible para el día a día, mientras que la recámara de planta alta se abre hacia visuales más privadas y elevadas del proyecto. La terraza principal funciona como un espacio de transición entre Casa Grande y Casa Estudio, conectando ambas arquitecturas y reforzando la idea de convivencia, flexibilidad y evolución a través del tiempo.
Casa Grande y Casa Estudio buscan representar una arquitectura pensada para habitarse de manera natural, donde la funcionalidad, los materiales regionales, el arte y la relación entre espacios crean una experiencia cálida, sensible y completamente conectada con el estilo de vida de sus usuarios.