Casa Zimaruba
Arquitectura contemporánea en Temozón Norte
La Casa CM, ubicada en Temozón Norte en la ciudad de Mérida, Yucatán, es un proyecto residencial que nace de una estrecha colaboración entre nuestro equipo en Stillframe Arquitectura y una joven pareja que buscaba construir un hogar contemporáneo, funcional y profundamente conectado con su entorno.
El proyecto parte de una premisa fundamental de nuestra práctica arquitectónica: crear espacios que dialoguen con el contexto regional, aprovechando el clima, la luz y la relación entre interior y exterior que caracteriza a la arquitectura del sureste mexicano. En Yucatán, el clima, la vegetación y la cultura de convivencia influyen profundamente en la manera en que se habitan los espacios. La casa, por lo tanto, se concibe como una arquitectura abierta, luminosa y flexible, donde la transición entre interior y exterior ocurre de forma natural.
Uno de los elementos centrales del proyecto es la doble altura en la sala principal, que permite que la luz natural recorra el interior de la vivienda y genere una sensación constante de amplitud. Un puente en la planta alta conecta las áreas privadas de la casa, creando un recorrido arquitectónico que mantiene siempre una conexión visual con los espacios sociales de la planta baja.
La distribución se organiza alrededor de un jardín interior que funciona como un pulmón natural de la casa. Este patio permite iluminar y ventilar de manera natural la sala, el comedor y la cocina, reforzando la relación entre arquitectura y naturaleza que buscamos en nuestros proyectos. En este jardín se integran especies características de la región como el chaká y un maculís, árboles conocidos por su belleza y por tener raíces que no se expanden agresivamente, lo que permite preservar las superficies del patio sin afectar la estructura.
La cocina ocupa un lugar central dentro de la vida social del proyecto. El propietario, apasionado de la gastronomía y las reuniones, solicitó integrar dos áreas distintas de preparación: una cocina principal para el uso cotidiano y una barra con asador industrial destinada a reuniones y parrilladas. Este espacio se conecta directamente con el comedor y las áreas sociales, convirtiéndose en uno de los puntos de convivencia más importantes de la casa.
El proyecto también contempla la integración de obras de arte y mobiliario de alta plusvalía cuidadosamente seleccionados para complementar la arquitectura. Cuadros, esculturas y piezas de diseño formarán parte del recorrido interior de la vivienda, aportando carácter, identidad y valor cultural al espacio. El mobiliario ha sido pensado como una extensión de la arquitectura, buscando piezas atemporales que dialoguen con la materialidad y la espacialidad del proyecto.
La planta alta alberga la recámara principal, diseñada como un espacio de descanso con balcón hacia la privada, así como dos habitaciones adicionales con vistas hacia el área de piscina. Cada una cuenta con baño y clóset propio, garantizando privacidad y comodidad.
Más allá de la distribución espacial, la Casa CM refleja nuestra visión de arquitectura: espacios contemporáneos que respetan el contexto regional, aprovechan el clima yucateco y promueven una vida interior conectada con el exterior.
En Stillframe Arquitectura, entendemos que cada proyecto es una oportunidad para crear arquitectura sensible al lugar, a los materiales y a la manera en que las personas habitan los espacios. Diseñar en Yucatán implica comprender su cultura, su clima y su paisaje, y traducirlos en arquitectura que perdure en el tiempo.
Esaú Camelo
Writer & Blogger
Casa Zimaruba
Arquitectura contemporánea en Temozón Norte
La Casa CM, ubicada en Temozón Norte en la ciudad de Mérida, Yucatán, es un proyecto residencial que nace de una estrecha colaboración entre nuestro equipo en Stillframe Arquitectura y una joven pareja que buscaba construir un hogar contemporáneo, funcional y profundamente conectado con su entorno.
El proyecto parte de una premisa fundamental de nuestra práctica arquitectónica: crear espacios que dialoguen con el contexto regional, aprovechando el clima, la luz y la relación entre interior y exterior que caracteriza a la arquitectura del sureste mexicano. En Yucatán, el clima, la vegetación y la cultura de convivencia influyen profundamente en la manera en que se habitan los espacios. La casa, por lo tanto, se concibe como una arquitectura abierta, luminosa y flexible, donde la transición entre interior y exterior ocurre de forma natural.
Uno de los elementos centrales del proyecto es la doble altura en la sala principal, que permite que la luz natural recorra el interior de la vivienda y genere una sensación constante de amplitud. Un puente en la planta alta conecta las áreas privadas de la casa, creando un recorrido arquitectónico que mantiene siempre una conexión visual con los espacios sociales de la planta baja.
La distribución se organiza alrededor de un jardín interior que funciona como un pulmón natural de la casa. Este patio permite iluminar y ventilar de manera natural la sala, el comedor y la cocina, reforzando la relación entre arquitectura y naturaleza que buscamos en nuestros proyectos. En este jardín se integran especies características de la región como el chaká y un maculís, árboles conocidos por su belleza y por tener raíces que no se expanden agresivamente, lo que permite preservar las superficies del patio sin afectar la estructura.
La cocina ocupa un lugar central dentro de la vida social del proyecto. El propietario, apasionado de la gastronomía y las reuniones, solicitó integrar dos áreas distintas de preparación: una cocina principal para el uso cotidiano y una barra con asador industrial destinada a reuniones y parrilladas. Este espacio se conecta directamente con el comedor y las áreas sociales, convirtiéndose en uno de los puntos de convivencia más importantes de la casa.
El proyecto también contempla la integración de obras de arte y mobiliario de alta plusvalía cuidadosamente seleccionados para complementar la arquitectura. Cuadros, esculturas y piezas de diseño formarán parte del recorrido interior de la vivienda, aportando carácter, identidad y valor cultural al espacio. El mobiliario ha sido pensado como una extensión de la arquitectura, buscando piezas atemporales que dialoguen con la materialidad y la espacialidad del proyecto.
La planta alta alberga la recámara principal, diseñada como un espacio de descanso con balcón hacia la privada, así como dos habitaciones adicionales con vistas hacia el área de piscina. Cada una cuenta con baño y clóset propio, garantizando privacidad y comodidad.
Más allá de la distribución espacial, la Casa CM refleja nuestra visión de arquitectura: espacios contemporáneos que respetan el contexto regional, aprovechan el clima yucateco y promueven una vida interior conectada con el exterior.
En Stillframe Arquitectura, entendemos que cada proyecto es una oportunidad para crear arquitectura sensible al lugar, a los materiales y a la manera en que las personas habitan los espacios. Diseñar en Yucatán implica comprender su cultura, su clima y su paisaje, y traducirlos en arquitectura que perdure en el tiempo.


















